Sin duda alguna, una de las voces más representativas del rock hispano, y de las más importantes de todo el continente americano, fue la del argentino Gustavo Cerati, vocalista de la famosa banda Soda Stereo.
Durante toda su vida, Gustavo sentía un amor por la música, y desde niño se podía ver su pasión por ella, pero su verdadera carrera comenzó definirse en el año 1979. En la Universidad de El Salvador, cursando la carrera de Publicidad, Gustavo Cerati conoce a Héctor «Zeta» Bosio (futuro bajista de Soda Stereo). Junto a otro grupo de estudiantes intercambiaban discos de The Police, XTC, Elvis Costello. Mientras estudiaba tocó en dos bandas: una de rock and roll y blues, y otra de fusión. A partir de aquí ambos músicos comienzan a crear la idea de fundar una banda de rock en la cual pudieran tocar temas propios. En ese momento conocen a Charly Alberti, y de ahí en más, luego de un período donde prueban distintas formaciones y distintos nombres, se constituye formalmente Soda Stereo.
Soda Stereo comenzó su etapa musical presentándose en discotecas como Airport y en el Stud Free Pub. Desde ese momento recorrieron el circuito de pubs, con escala obligada en el Café Einstein y Zero, que por entonces representaban el centro de la movida underground del momento.
El primer contrato de la banda llegó de la mano de la compañía discográfica CBS (luego conocida como Sony Music y hoy Sony/BMG) en agosto de ese año; y en el 1984 comenzaron la grabación de su primer LP «Soda Stereo» (1984). La segunda producción musical llegó en 1985, “Nada Personal” fue editada en octubre del 85, y presentada oficialmente en el Estadio de Obras Sanitarias ante 16.000 personas en cuatro funciones. A partir de esos conciertos, las ventas comenzaron a crecer aceleradamente, pasando del disco de oro que habían conseguido durante el verano hasta el platino, y llegando a doblar esa cifra en los meses siguientes. El año 1985 fue el de la consagración de Soda Stereo ante el público argentino; y ya en 1986 comenzaría con muchísimo éxito su carrera en el exterior.
Con la llegada del tercer álbum, “Signos”, en 1986 Soda Stereo inició una gira con presentaciones en vivo en las ciudades más importantes de Latinoamérica, con un tour por Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, Costa Rica y México; realizando 22 conciertos en 17 ciudades frente a casi 150.000 personas. Con el material grabado en los distintos puntos del viaje se realizó el disco en vivo «Ruido Blanco» (1987).
A partir de 1988, los músicos comenzaron a trabajar en el nuevo material, cuya producción artística estuvo a cargo de Carlos Alomar, quien acredita trabajos con David Bowie, Mick Jagger, Iggy Pop y Paul McCartney, entre otros.
Luego de ser grabado en un estudio de Nueva York, «Doble Vida» (1988) fue presentado en una discoteca de esa ciudad y en algunos puntos de México y Colombia. Hits como «Lo que sangra (la cúpula)», «Corazón Delator», y «En la ciudad de la Furia» afianzaron definitivamente a la banda dentro de las preferencias del público local.
En 1996 Soda realizó un tour por Estados Unidos (Los Ángeles, Chicago, Nueva York y Miami) para presentar su última producción, cosechando elogiosas críticas de los medios norteamericanos más importantes. A mediados de año grabaron en Miami un concierto para la cadena de música MTV. Este show tuvo la particularidad de que la banda no respetara la consigna original sobre el uso de instrumentos desenchufado, de aquí saldría el último álbum de la banda.
Finalmente, el primero de mayo a través de una carta Gustavo Cerati anuncia, en un suplemento del diario “El Clarín”, el final de la banda: «Estas líneas surgen de lo que he percibido estos días en la calle, en los fans que se me acercan, en la gente que me rodea, y en mi propia experiencia personal. Comparto la tristeza que genera en muchos la noticia de nuestra separación. Yo mismo estoy sumergido en ese estado porque pocas cosas han sido tan importantes en mi vida como Soda Stereo. Cualquiera sabe que es imposible llevar una banda sin cierto nivel de conflicto. Es un frágil equilibrio en la pugna de ideas que muy pocos consiguen mantener por quince años, como nosotros orgullosamente hicimos. Pero, últimamente, diferentes desentendimientos personales y musicales comenzaron a comprometer ese equilibrio. Ahí mismo se generan excusas para no enfrentarnos, excusas finalmente para un futuro grupal en que ya no creíamos como lo hacíamos en el pasado. Cortar por lo sano es, valga la red, hacer valer nuestra salud mental por sobre todo y también el respeto hacia todos nuestros fans que nos siguieron por tanto tiempo. Me gustara aclarar que este estado no tiene nada que ver con mis frecuentes salidas a Chile ni con los esporádicos proyectos musicales que haya realizado al margen de Soda.
Un fuerte abrazo».
Después de alejarse por un tiempo de los escenarios, Gustavo regresa con su carrera como solista, y lanza los álbumes: “Bocanada”, “Siempre es hoy”, “Ahí vamos”, y “Fuerza Natural”. Tristemente en mayo del 2012 Gustavo sufrió isquemia transitoria cerebral como consecuencia de una fuerte subida de presión, lo que provocó que fuera internado en la clínica ALCLA de la Ciudad de Buenos Aires, bajo tratamiento multidisciplinario para provocar respuestas neurológicas.
Por varios años Gustavo estuvo en coma, y el 4 de septiembre la industria musical se puso de luto, ya que el vocalista de Soda Stereo falleció a causa de un paro respiratorio en ALCLA, la clínica donde se encontraba monitoreado por especialistas desde hacía más de 4 años. Su despedida se llevó a cabo en la Legislatura Porteña, ya que el músico gozaba del galardón de «Ciudadano Ilustre de Buenos Aires».
Sin duda alguna el legado que dejó Gustavo Cerati fue muy importante, y un gran representante del rock latinoamericano que lo ha valido de grandes reconocimientos, el último de ellos en agosto del 2023, cuando la revista Billboard lo selecciona como uno de los 50 cantantes más importantes de la historia del rock en el puesto número 33.